On Site: Redescubre El Salvador

  • En el corazón de Centroamérica El Salvador conserva riqueza natural, cultural, histórica y gastronómica, pero además ofrece bioseguridad y un paraíso de los viajes de incentivos para los asistentes a eventos en la capital.

En la parte sur de la antigua región prehispánica de Mesoamérica, abrazando las costas del pacífico con playas extraordinarias para el surf, sistemas montañosos y volcanes avasallantes, entre muchos otros deleites de la naturaleza como lagos, lagunas, cascadas y ríos, se localiza El Salvador.

Este país centroamericano ha obtenido el sello Destino Seguro que otorga el Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC, por sus siglas en inglés), para garantizar la bioseguridad de los viajeros de negocios y turistas en esta nueva normalidad.

Su Centro Internacional de Ferias y Convenciones (CIFCO), ubicado en San Salvador, capital del país, fue convertido este 2020 en el hospital más grande de Latinoamérica de forma temporal para atender exclusivamente a los pacientes de la pandemia. Ojalá que el virus cese y que El Salvador vuelva a tener el centro de convenciones más grande de Centroamérica.

Las Fiestas Patronales de San Salvador, enmarcadas con toda la devoción religiosa de sus ciudadanos, y Las Fiestas Patronales de San Miguel con su grandioso carnaval, son los festivales más populares del país.

En términos comerciales está la Feria Internacional de El Salvador, la cual cada dos años reúne comerciantes de diferentes países e industrias para exponer sus productos. Cabe señalar que el café y la azúcar han sido motores de la economía salvadoreña por años.

Reuniones en el San Salvador e incentivos alrededor

El Salvador es un país pequeño en territorio pero grande en riqueza natural. San Salvador es la puerta de entrada para las reuniones, ya que alberga hoteles de grandes cadenas como Sheraton o Barceló, así como complementarios hoteles pequeños con encanto como  Eco Hotel Mariscal, un alojamiento familiar construido en una casa remodelada del año 1953.

Desde San Salvador todo está cerca. El Golfo de Fonseca es el punto más lejano de la capital y se encuentra a tres horas por carretera, y a tan sólo una hora está el hotel más grande en zona de playa: Decameron Salinitas en el departamento de Sonsonate. Salvo excepciones, la mayoría de los hoteles fuera de San Salvador son agradables y pequeños.

El Aeropuerto Internacional de El Salvador (AIES) está en el departamento de San Luis Talpa, a 30 minutos de San Salvador. Tiene conexiones a Europa y vuelos directos en todo el continente americano. Algunos de sus vuelos sin escala a Estados Unidos son: San Francisco, Los Ángeles, Houston, Dallas, Miami, Atlanta, Nueva York y Chicago, entre otros.

Lugares que hay que conocer más allá de la capital

El Imperio Maya llegó hasta El Salvador, y entre los vestigios más destacados está La Joya de Cerén, un sitio arqueológico Patrimonio de la Humanidad ubicado en el departamento de La Libertad a 40 minutos de la capital. Este lugar fue habitado entre los Siglos V y VII hasta que hubo una erupción volcánica. Hoy es un atractivo turístico porque es una muestra la forma de vida precolombina.

La Ruta de las Flores es de lo más tradicional turísticamente hablando, este recorrido es perfecto para admirar la naturaleza, la cultura y la gastronomía del país. El café es uno de los protagonistas, en el camino hay plantíos de productores que han ganado premios como la Taza de Excelencia y producen café gourmet.

El departamento de Cuscatlán, alojado en las montañas a 40 kilómetros de San Salvador tiene dos pueblos dignos de una visita previa o posterior a los eventos en la capital.

Uno de ellos es Suchitoto, un pueblo colonial atractivo por la historia que conserva: fue la primera villa de San Salvador fuera de la Capitanía General de Centroamérica. Cada febrero tiene su Festival de Arte y Cultura desde hace 30 años y cada noviembre celebra su Festival del Cine Callejero. El otro pueblo recomendado es La Bermuda, actualmente se le conoce como el Sitio Arqueológico Ciudad Vieja.

Recomendaciones para comer y beber

Una vez en El Salvador hay que comer las pupusas y las tortillas “gorditas”, y hay que beber una buena chicha (bebida alcohólica de la gente del campo preparada con piña y piloncillo).

Y en el plan de consumir lo local, se recomienda probar el Ron Cihuatán y las Cervezas Regia y Pilsener que son las más conocidas comercialmente, pero también están las cervezas artesanales Santo Coraje y Cadejón. Para los que no toman alcohol, los típicos frescos de frutas (agua de sabor) son refrescantes y sabrosos.



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